Echo tantas cosas de menos…

La playa y la brisa del Mediterráneo. La arena entre mis pies, el agua fresquita que choca contra mis tobillos en la orilla, esa sal pegada a tu cuerpo de camino a casa…

Es cómo si la playa no quisiera que te fueras, quiere que te quedes. Que seas su jazmín en esas largas noches de verano…

Esos recuerdos de risas y sol… Esa mano que te reconforta, tendida en la arena, con el pelo medio rizado, ese beso ne la mejilla, esa torta en el culete…

Echo tantas cosas de menos…

Esa bebe, rechoncha y rubita, que siempre te saca una sonrisa. Ese primer beso que da, con los labios semiabiertos. Esos primeros pasos agarrada de tu mano y en tacones… Esa primera vez que te llama y a ti se te escapa una lágrima…

Esas páginas de su vida que está escribiendo, y que tu no quieres reconocer que no estás ahí… Para tí, todavía por escribir…

Echo tantas cosas de menos…

Esa piel morena, cargada de años, pero que forja la mejor sonrisa que tiene para recibirte. Ese primer abrazo después de meses, llenito de sentimientos en el que ambos sueltan una lágrima y una sonrisa a la vez para disimular…

Ese viejo padre mío, el que está dando el tirón final de su vida por tí, ese que no sabe que darte de lo poco que tiene.

Ese viejo padre mío…

Echo tantas cosas de menos…

Esa niña que se abraza a tí, y te pregunta porque no has ido a verla, que si estudias mucho, que si te acuerdas de ella. Esa que te pregunta cuando podrá ir ella a Sevilla, y cuando vamos a jugar como antes…

Ese pequeño de ojos verdes y pelo rizado y rubio, que te cuenta su última hazaña, aunque todavía a media lengua… Pero que antes de todo te pregunta mil veces si sigues siendo “tita cammen”…

Echo de menos tantas cosas…

Esa madre que te cuida en tus peores días, esa que te prepara tupers para que te los lleves, esa que te lava la ropa y te compra chocolate, esa mujer que te ayuda ser mujer…

Nunca supe ni sabré que es eso, a cambio ella me ha dejado varias “sustitutas”, pero ni todas juntas harán lo que haría ella…

Porque siempre seré segundo plato.

Echo tantas cosas de menos…

Ese último beso que sabe a lágrimas, ese último abrazo en el que se oyen sollozos. Tranquila, solo son 10 días…

10 días eternos, porque sin saber cómo se hacen quince o veinte. Maldita distancia.

Tengo tantas cosas inútiles que cambiaría por un segundo a su lado…

Echo de menos tantas cosas…