En la era de internet, la infoxicación, medirnos por likes, las vidas perfectas, los # hashtag, las adicciones de la pantalla… en esta era de internet en la que vivimos hemos aprendido a quererlo todo para ya y eso anula en gran medida la fuerza de voluntad, la paciencia, la espera, la satisfacción de la recompensa. 

La población se vuelve iracunda. Quiere las cosas cuanto antes y si no es así se enfadan. Ya no hay ganas de esperar. Repetimos la frase de ‘No tengo tiempo’ más veces de las que decimos ‘te quiero’.  Parémonos. Dejemos la mente en blanco. Valoremos los momentos que vivimos. Y no estés tenso en la sala de espera del médico o mientras llega el tren. No cojas el móvil. mira a tu alrededor. Si miras con interés, tu entorno se vuelve interesante. 

Esa es nuestra labor de hoy. Pararnos a mirar a nuestro alrededor durante unos minutos. Dejar la mente en blanco. Tomarnos un café con un buen libro. Ver nuestra serie favorita y nada más, sin la second screen. Concentrándonos en aquello que estamos haciendo. Dejando de ser los robots multitareas en los que la sociedad nos ha convertido. 

frases inspiradoras

¿POR QUÉ? 

Nunca nadie tuvo su mejor idea en un periodo de estrés. Fue mientras dormía bajo un árbol. Ocurrió durante un baño relajante. O mientras paseaba por un monumento. 

Porque, como decía Swami Sivananda «Pon el corazón, mente y el alma incluso en los actos más pequeños. Ese es el secreto del éxito«. La felicidad, la inspiración, encontrarnos a nosotros mismos está en las cosas más pequeñitas (que también lo decía Nolasco). Una ducha puede parecer lo más rutinario, pero si decides usar ese aceite con olor a canela y mandarina, poner música de fondo, bajar la luz del baño o encender alguna vela, automáticamente cambia de nivel y se convierte en ese pequeño acto que te puede llevar al éxito. 

¿Y si dejas de pensar que todo va a salir mal? Claro que puede salir mal, pero valora las opciones, las miles de formas en las que puede salir mal y comienza a ver todo lo que ganarías. Siempre hay un aprendizaje y la resiliencia. 

Porque «Nos convertimos en lo que pensamos«, o eso decía el gran Earl Nightngale, y es la tendencia de nuevo. Lo que piensas, lo que deseas, a eso llegarás. Si crees que no te van  a llamar para ese trabajo, así será. Te has deseado el fracaso y eso tendrás. No tengas miedo a sentir la rabia, la desilusión, la desesperanza porque todo esto te dará fuerzas para seguir adelante. Pero por favor, no eches el ancla antes de comenzar tu singladura. 

CIRCUNSTANCIAS. DECISIONES. IMPOSICIONES. OBLIGACIONES. DESEOS. 

Las frases inspiradoras están genial. A veces nos dan el empujón que nos faltan, son el azucarillo de café el día de tomar las decisiones. Pero… Dejémonos de cháchara. ¿Quieres algo? ¿Tienes un proyecto de vida? ¿Hay algo que te apasiona? 

Y ¿a qué esperas? ¿a qué te caiga del cielo? ¿a qué te lo regalen? Deja esa actitud conformista y lamentatoria de lado. Coge las riendas de tu vida. 

«Comienza donde estás, usa lo que tienes, haz lo que puedes.» decía Arthur Ashe. No busques que te falta para achacarlo como excusa de tu falta de crecimiento. Coge lo que tienes, analízate, ¿cuál es tu mayor don? Pues úsalo, es tuyo. No tienes que esperar que nadie te lo de. Solo úsalo.