Hay veces que, pasar de amar con locura, como de nadie te has enamorado, a estar totalmente irascible y llegar a gritar en tu soledad TE ODIO…

Es un segundo de la vida.

Y empiezo a ser precavida. Quizás sea odio o solo hastío, pero las palabras nacen de los labios y, si no te andas con ojo, salen y pueden herir.

Sinceramente, de muy pocas cosas que diga y, que hayan nacido de mis labios, me arrepiento.

Siento que todo lo que gano en una noche lo pierdo en segundos en la mañana, y no puede ser cierto.

Qué mas da.