¿Se lo habrían preguntado alguna vez? Pues no son lo únicos, buceando en internet hemos encontrado numerosos estudios sobre el tema, porque nosotros también teníamos necesidad/curiosidad. La media está en casi 29 segundos. Sí, eso es, a grandes rasgos, el tiempo que pasamos frente a un cuadro, como ‘Los girasoles’ de Vang Gogh.

Girasoles. V.G. Wikipedia.

¿Se lo habrían preguntado alguna vez? ¿Cuánto tiempo pasamos delante de un cuadro o de una escultura? 

Nosotros sí, por planificación, sobre todo en vacaciones. Uno mide al milímetro el tiempo que tiene para cada monumento, para cada calle, para comer, para dormir. Si quieres verlo todo, disfrutarlo todo, hay que planificar. Y por eso llegamos a esta pregunta.

Y, incapaces de cronometrarnos, buscamos en internet cuánto tiempo pasaba la gente frente a un cuadro. Sabiendo que en nuestro caso deberíamos multiplicarlo por 5. Por si les interesa, nuestra media estaba en aproximadamente 6 minutos. Y cuando llevábamos unos 5 cuadros de esa media, nos daba el ‘Stendhal’ y salíamos a la cafetería del museo, tomábamos café, hablábamos de lo que habíamos visto, y volvíamos a entrar.

Estudio 1

Este primer estudio tiene su base en el MET. Dos jóvenes profesores de la Universidad de Otago preguntaron a los visitantes a la salida del museo qué les habían parecido las obras y cuáles eran sus impresiones. Todos afirmaban que era ‘impresionante’, ‘increíble’, ‘apasionante’, que ‘merecía la pena vivir para verlo’. Con tan altos elogios, decidieron calcular qué tiempo observaban los visitantes las obras para que les causara tan honda impresión.

Rodin
Auguste Rodin
El pensador , modelado ca. 1880-fundición ca. 1910
El Museo Metropolitano de Arte.

Fijándose en cómo se movían las personas por los museos, la cantidad de tiempo que pasaban frente a las obras y el tiempo total pasado dentro de las instalaciones, se dieron cuento que la estancia total era muy breve para tanta conmoción. Para tanto síndrome de ‘Stendhal’. 

Estudio 2.- ¿Cómo puede la gente estar tan profundamente conmovida por las obras de arte que han visto tan brevemente?

Esto llevó a la segunda parte del estudio, en 2001. En la que los profesores crearon este artículo: estudio empírico sobre el arte. Y determinaron que el tiempo medio que pasan las personas mirando el arte es de…

27, 2 SEGUNDOS. Ni siquiera medio minuto. Pasamos más tiempo cotilleando la vida de personas menos relevantes para la historia que cualquiera de las obras de arte que contiene el MET.

Gran Ola
Katsushika Hokusai. Gran Ola, de la serie Treinta seis vistas del Monte Fuji. MET.

Los profesores universitarios trabajaron con 150 personas y seis pinturas de la colección, entre ellas algunas famosas como Washington Crossing the Delaware (1851) de Emanuel Gottlieb Leutze y The Card Players (1890-92) de Paul Cézanne.

Después de analizar los movimientos de los individuos, acabaron con estos tiempos: mínimos de 17 segundos, máximos de 3 minutos y 48 segundos y tiempo medio de 27 segundos. El cuadro que consiguió el máximo fue el Aristóteles de Rembrandt van Rijn con Busto de Homero (1653).

Aristóteles de Rembrandt van Rijn con Busto de Homero (1653). 
Aristóteles de Rembrandt van Rijn con Busto de Homero (1653). MET.

Estudio 3

Lisa F. Smith y Jeffrey K. Smith, los profesores a los que nos hemos estado refiriendo, siguen investigando el tema. En 2016, la pareja volvió a publicar otro estudio, en colaboración con Pablo PL Tinio de la Universidad Estatal de Montclair.

Los resultados fueron muy similares. El tiempo medio había subido, estábamos en 28,63 segundos. La mínima subió a 21 segundos. Y ellos se alegraron—dentro de lo que cabe—, los smartphones, internet, las millones de aplicaciones y el afán del minuto de gloria no estaba medrando el tiempo de visualización del arte.

MET
Caballo de la princesa Shekkar Jah , 2007
De la serie Mysterious India.MET.

Aunque estaban transformando la forma de ver el arte y habían hecho nacer un nuevo fenómeno el ‘arties’, la moda de inmortalizar nuestra visita al museo con una autofoto con una obra de arte.

No iba a ser su objeto de estudio, pero el fenómeno se comía sus estadísticas y decidieron investigarlo. De las 356 observaciones registradas, un 35% de ellas realizaba un selfie con obra de arte. De hecho, descartaron a dos personas que no miraban con sus ojos directamente al arte, sino que solo se dedicaban a hacerse fotos.

Estudio 4

A principios de 2017, el investigador Claus-Christian Carbon, ha realizado otro estudio, siguiendo la línea de los anteriores, llamado:”La percepción del arte en el museo: cómo pasamos el tiempo y el espacio en exposiciones de arte”.

El investigador se encargó de contabilizar cuánto tiempo emplean las personas en un museo en el que está prohibido fotografiar las obras.

GERHARD RICHTER. Verkündigung nach Tizian , 1973. MET.
GERHARD RICHTER. Verkündigung nach Tizian , 1973. MET.

Estudió la reacción frente a seis pinturas de  Gerhard Richter de la exposición temporal del artista. Frente al estudio de los profesores Smith, este investigador midió si las personas volvían a mirar la misma obra y a qué distancia se colocaban de la obra.

La media de tiempo dedicada a una obra fue de 25,4 segundos. Similar a la de los Smith. Pero, Carbon concluyó que un 51% de los invididuos volvían, al menos, a mirar una obra. Aquellos que volvían dedicaban 12 segundos menos que los demás en la primera vista, pero dedicaban una segunda vista, que en suma, resultaba más tiempo total frente al cuadro.

GERHARD RICHTER. Davos , 1981. MET.
GERHARD RICHTER. Davos , 1981. MET.

En el estudio de la distancia a la que miraban una obra, los resultados fueron claros: dependían del tamaño de la obra, cuanto más grande era el cuadro, más se distanciaban. Algo intuitivo, ya que así ampliaban el plano, como colocar el ojo en gran angular.

‘MODO MET’

Otro de los resultados de los estudios fue el mal llamado ‘Modo MET’, que resume la intranquilidad, la angustia, la zozobra que sienten muchísimos turistas por verlo todo. En dos días, quieren ver todos los museos de Nueva York o de Madrid, y luego volver a coger el avión, y a casa con Stendhal. Este modo condiciona la forma de ver el arte y el tiempo que pasan frente a las obras.

En definitiva, estos estudios no marcan tiempos correctos sobre cuánto tiempo es el adecuado para ver una obra y que esta impacte en ti, como ya puntualiza Isaac Kaplan de Artsy. Simplemente, ve a un museo, párate el tiempo que te apetezca delante de las obras que te llamen la atención.

No existe tiempos ni momentos exactos. Solo lo que te apetezca. Un consejo: no seas un bulímico de la cultura. Asimila, y no compartas hasta que no estés preparado para ello.

selfie en museo
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