Las madres se cubren con mantitas o gasas, o incluso peor, algunas deben irse a zonas apartadas, a veces a baños, a dar de comer a sus bebes. Y las redes sociales han terminado de convertir el hecho de amamantar en tabú o en reivindicación. Pero esto no ocurría antes, en el siglo XIX.

Esta imagen fue una de las que abrió el debate no hace tanto. Portada del TIME, un niño de cierta edad y en público, tan en público como que está a la vista en todas partes.

Pero esto no es lo que alarma a la sociedad, lo que realmente es un escándalo es que una madre no pueda dar de comer a su hijo en una piscina, en un centro comercial, en una cafetería o en un banco de un parque. Porque dar de comer a su bebe es algo ‘asqueroso’ o ‘vergonzoso’ para los que los rodean.

Por lo que se ve causan pavor las tetas, así dicho, tetas. Ver el pecho de una mujer es algo vergonzoso, aunque luego todos seamos modernos y liberales. Pero eso no, alimentar a un bebe no. Escotes los que queráis, insinuantes fotos de famosas en instagram, las que queráis, pero dar de mamá es vergonzoso. Ajam. Muy lógico.

Cambios de discurso

Pero en el siglo XIX, en la época victoriana, dar de mamar en público era algo normal, habitual, lógico. Amamantar a su hijo era una valía de la mujer (aunque suene retrógado), era una de las cualidades físicas. Y por eso se puso de moda hacerse fotos mientras daba de comer a su bebe.

Gwen Sharp, profesora de sociología de la Nevada State College, habla de este cambio, de los cambios de discurso en la lactancia materna. Y muestra con imágenes como esta, la involución en este tema. En décadas la percepción de este hecho natural cambió, con la llegada de nuevas fórmulas para alimentar bebés, las mujeres fueron dejando de lado el método tradicional.

Biblioteca Schlesinger, Radcliffe Institute, Harvard University
Biblioteca Schlesinger, Radcliffe Institute, Harvard University

Y tampoco cuadraba con la imagen de mujer femenina y delicada que se pretendía transmitir. La feminidad de clase alta no era compatible con el hecho de sacar un pecho y dar de amamantar, parecía demasiado animal, tribal, incivilizado para ellas.

Un estudio de principios de siglo XX en Boston ya adelantaba lo que vendría después: 9 de cada 10 madres de clase baja amamantaban, pero solo el 17% de las madres de clase alta dabn el pecho.

En los años 50, el 20% amamantaba. Pero aún le quedaba un giro más a la lactancia materna. La naturalidad volvió, y dar el pecho no era tan malo, de hecho, hacía a los niños fuertes, inmunes, robustos.

Y hasta el día de hoy, cuando con la llegada del nuevo siglo todo cambió. La explosión de la sexualidad fue brutal, en parte por la llegada de internet. Y dar el pecho empezó a sexualizarse, a dar vergüenza ajena, a ser un tabú.

¿Por qué un tabú?

Y nos paramos en este punto. ¿No le parecen preciosas estas imágenes? ¿No son maternidad pura? ¿No es un bonito punto de reunión madre/hijo? ¿Por qué las hemos convertido en tabú? ¿En vergüenza ajena?

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